La pesca ilegal provoca fuerte rechazo entre los vecinos
Las denuncias sobre pesca ilegal en el río Marapa aumentan, causando preocupación por su impacto ambiental y social en la región.
- Volanta: río Marapa
La reciente difusión de imágenes que muestra prácticas de pesca ilegal en el río Marapa ha encendido una nueva alerta en la comunidad del sur de Tucumán, donde se muestra cómo se utilizan métodos prohibidos, como redes y trasmallos, para capturar peces en plena veda, desatando una ola de indignación entre los habitantes de la zona

Las imágenes son claras: la extracción indiscriminada de peces, sin respetar tamaños ni especies, en una zona cuyo ecosistema ya enfrenta desafíos por la pesca furtiva. Estas prácticas violan abiertamente las normativas vigentes y han generado una fuerte reacción no solo entre los pescadores deportivos y ambientalistas, sino también entre los vecinos que temen por la salud del río y su biodiversidad.
Los pescadores deportivos responsables destacan que el río Marapa no es simplemente un espacio de recreación, sino un ecosistema vital que necesita ser protegido. Subrayan la importancia de respetar la veda, practicar la captura y devolución, y denunciar las irregularidades como parte fundamental de la conservación de las especies nativas.
A pesar de las acciones de control realizadas por las autoridades, que han incluido el secuestro de equipos ilegales, la pesca furtiva sigue prosperando, especialmente durante la noche o en zonas remotas. Los métodos utilizados para esta actividad son destructivos, con un impacto ambiental que puede ser irreversible si no se toman medidas urgentes.
El incumplimiento de la veda, según expertos, pone en peligro el período reproductivo de los peces y amenaza la continuidad de las especies en el río Marapa. La comunidad pide una mayor presencia de las autoridades, controles más estrictos y sanciones efectivas para quienes infringen la ley. Además, abogan por una campaña de concientización que impulse una pesca responsable y reconozca la importancia de proteger el río no solo para las generaciones actuales, sino también para las futuras.
El río Marapa, afirman, no debe ser víctima de la depredación. Protegerlo, insisten, no es un acto contra la pesca, sino a favor de la conservación de la biodiversidad y el equilibrio ecológico. Es una responsabilidad colectiva que debe ser asumida por todos los involucrados.

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