La investigación por el crimen de Érika Álvarez suma nuevas pruebas
Operativos en simultáneos arrojaron resultados positivos para la Fiscalía.
- Volanta: Operativos positivos
La investigación por el homicidio de Érika Antonella Álvarez, ocurrido el pasado 8 de enero, registró un avance importante este martes con allanamientos realizados por la Policía de Tucumán en Yerba Buena. Los operativos, ordenados por la Fiscalía de Homicidios del Centro Judicial Capital, se llevaron a cabo en dos puntos estratégicos y arrojaron resultados positivos para la causa que tiene a Felipe Sosa como principal imputado.
Los procedimientos se concretaron en un domicilio de calle Salta 64, donde funcionan oficinas vinculadas al acusado, y en un galpón sobre la Ruta Provincial 301, a pocos metros del primero. Durante los allanamientos, la Policía secuestró cinco camionetas, celulares, pendrives, una notebook, escopetas no letales y bolsas de gran tamaño, elementos que ahora serán analizados como parte del proceso judicial.
Pruebas que comprometen al principal sospechoso
Uno de los hallazgos más relevantes se produjo en una propiedad de calle Santo Domingo al 1100, donde los peritos identificaron objetos con coincidencias directas con la escena del crimen. Entre ellos: fragmentos de cinta negra adheridos a barras y mancuernas, y sogas similares a las que cubrían el cuerpo de Érika. Estos elementos refuerzan la hipótesis fiscal y acercan a la Justicia a esclarecer los hechos.

El operativo contó con la participación de divisiones especializadas como Delitos Contra las Personas, Delitos Telemáticos y Económicos, y unidades de Yerba Buena y Lomas de Tafí, supervisadas por la plana mayor de Investigaciones. La causa sigue abierta y la Fiscalía continúa con el análisis de las pruebas para determinar responsabilidades y avanzar hacia el esclarecimiento completo del crimen que conmocionó a Tucumán.

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