Hace 24 años, la Argentina se paralizaba por la crisis y la violencia
La represión frente al Congreso y Plaza de Mayo dejó 39 muertos tras la medida del estado de sitio decretada por De la Rúa en medio del malestar social.
- Volanta: Impacto histórico
Hace 24 años, Argentina vivió uno de los momentos más críticos de su historia reciente. El 19 de diciembre de 2001, el presidente Fernando De la Rúa declaró el estado de sitio ante la creciente ola de saqueos y disturbios que recorrían las principales ciudades del país. La medida buscaba contener la violencia, pero terminó exacerbando el descontento social.
Miles de ciudadanos se volcaron a las calles, concentrándose en la Plaza de Mayo y frente al Congreso Nacional, donde reclamaban soluciones ante la crisis económica y política. Las manifestaciones derivaron en enfrentamientos con las fuerzas de seguridad, dejando un saldo de 39 personas fallecidas y numerosos heridos, en una represión que todavía genera debates y cuestionamientos.

La crisis que explotó en las calles
El contexto económico era crítico: el país enfrentaba un default histórico, restricciones bancarias conocidas como “corralito” y una inflación que erosionaba los ingresos de millones de familias. Estos factores alimentaron la ira popular, transformando protestas pacíficas en disturbios masivos y saqueos en comercios y supermercados.

La presión social y política se volvió insostenible. El 20 de diciembre, apenas un día después del decreto, De la Rúa presentó su renuncia, abandonando la Casa Rosada en helicóptero, una imagen que quedó grabada en la memoria colectiva argentina como símbolo del colapso institucional.

A 24 años de esos sucesos, la fecha sigue siendo recordada como un hito en la historia argentina, un ejemplo de cómo la combinación de crisis económica, decisiones políticas y malestar social puede generar una conmoción nacional. El 19 y 20 de diciembre de 2001 permanecen como días que marcaron un antes y un después para el país.

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