4 de 10 personas tienen lesiones digestivas por el abuso de fármacos
La Sociedad Argentina de Gastroenterología (SAGE) alertó sobre un dato preocupante: cuatro de cada diez individuos que toman estos medicamentos, conocidos como antiinflamatorios no esteroideos (AINES), pueden sufrir daños en su sistema digestivo.

- Volanta: Salud
“La cifra corresponde a un promedio global, aunque hemos notado que el problema es aún más común en nuestro país”, comentó la doctora Florencia Dulcich, médica gastroenteróloga, jefa de la sección de esófago y estómago en el Hospital de Gastroenterología Carlos Udaondo, en Buenos Aires, y exmiembro de la comisión directiva de SAGE. Ante esta preocupación, la sociedad médica decidió publicar una guía tanto para los profesionales de la salud como para el público general, con el objetivo de promover el uso adecuado de los antiinflamatorios no esteroideos.
¿Qué son los antiinflamatorios y para qué se utilizan?
Los antiinflamatorios no esteroideos (AINES) constituyen un grupo de fármacos de uso extendido, empleados para tratar diversas afecciones como el dolor, la inflamación y la fiebre. Actúan inhibiendo la producción de prostaglandinas, sustancias responsables de los procesos inflamatorios y de la percepción del dolor.
El uso adecuado de estos medicamentos se da en situaciones como dolores moderados a severos (por ejemplo, dolores dentales, menstruales o articulares) y en enfermedades donde hay inflamación, como la artritis o ciertas lesiones deportivas. También se emplean en el manejo de la fiebre.
Sin embargo, como indicó Dulcich, “estos fármacos deben ser utilizados bajo la supervisión de un médico, respetando dosis y duración de acuerdo con las necesidades y condición de cada paciente”.
Peligros del uso inadecuado de los antiinflamatorios
Es conocido que algunos pacientes consumen AINES en situaciones inapropiadas o en dosis incorrectas. En España, por ejemplo, se estima que el 20,6% de la población adulta utiliza estos medicamentos para aliviar dolores musculoesqueléticos durante al menos un mes cada año. De ese grupo, alrededor del 23,7% presenta efectos adversos en su sistema digestivo, lo que sugiere un uso sin la debida supervisión médica.
La SAGE destacó algunas situaciones en las que el uso de estos fármacos es incorrecto, tales como:
- Automedicación para dolores no diagnosticados: Como el uso de ibuprofeno para tratar dolor abdominal sin haber determinado la causa del mismo. Esto puede enmascarar síntomas de enfermedades graves como apendicitis o úlceras.
- Uso prolongado sin control médico: Tomar aspirina todos los días para molestias leves sin considerar los riesgos asociados, como el sangrado gastrointestinal.
- Uso en personas con contraindicaciones: Aquellos con antecedentes de úlceras, insuficiencia renal o cardíaca no deberían tomar AINES sin la autorización de un médico. Por ejemplo, el ibuprofeno puede empeorar la hipertensión en pacientes propensos a ello.
Consecuencias del uso indebido de los antiinflamatorios
El uso incorrecto de estos medicamentos puede traer graves consecuencias para la salud, como alertó la especialista.
Uno de los efectos más comunes es el daño gastrointestinal. El uso prolongado o en dosis elevadas puede ocasionar úlceras en el estómago o el duodeno, con riesgo de sangrado, perforación u obstrucción intestinal. Estos síntomas pueden incluir náuseas, dolor abdominal, distensión y sangrados ocultos. Es importante destacar que hasta un 50% de los pacientes con complicaciones graves no presentan síntomas previos.
Asimismo, el uso excesivo de AINES puede generar lesiones en el intestino delgado y el colon, como erosiones o úlceras. Se estima que entre un 30% y un 40% de los usuarios crónicos presentan estas complicaciones, las cuales, a menudo, no se manifiestan con síntomas evidentes.
También existen riesgos cardiovasculares. El uso de AINES puede aumentar el riesgo de infarto y otros eventos cardíacos, especialmente en personas con antecedentes de enfermedades del corazón. Además, puede provocar retención de líquidos y empeorar la insuficiencia cardíaca.
En algunos casos, los AINES pueden ocasionar problemas renales. Su uso inadecuado puede disminuir la función renal, particularmente en personas con insuficiencia renal preexistente o deshidratación. Además, pueden elevar los niveles de aldosterona, lo que incrementa la presión arterial y causa retención de sodio.
Según la doctora Dulcich, “las personas con mayor riesgo de sufrir efectos adversos son aquellas con antecedentes de úlceras, mayores de 65 años, que usan más de un antiinflamatorio no esteroideo o los toman en dosis altas, o que reciben tratamiento simultáneo con corticoides”.
Recomendaciones de los gastroenterólogos para prevenir problemas
Los médicos aconsejan que el uso de medicamentos como el ibuprofeno, el diclofenac, el naproxeno y la aspirina debe ser evaluado cuidadosamente, considerando los riesgos y beneficios, especialmente en personas con enfermedades crónicas o factores de riesgo.
“Es fundamental tener en cuenta que la automedicación o el uso indebido de los AINES puede desencadenar complicaciones graves, desde úlceras hasta eventos cardiovasculares que pueden poner en peligro la vida. Recomendamos que siempre se consulte a un profesional de la salud para recibir un tratamiento seguro y efectivo”, concluyó el doctor Edgardo Smecuol, gastroenterólogo del Hospital Udaondo y reconocido como “Maestro de la Gastroenterología Panamericana”.