José Alperovich ya cumple la condena en su departamento
El exgobernador dejó el penal de Ezeiza tras 379 días de encierro. La Justicia lo autorizó a cumplir condena con tobillera electrónica.
- Volanta: Puerto Madero
José Alperovich, ex gobernador de Tucumán y ex senador nacional, condenado a 16 años de prisión por abuso sexual, fue trasladado desde el penal de Ezeiza a su departamento en Puerto Madero, donde comenzará a cumplir prisión domiciliaria. La medida fue dispuesta por el juez Juan María Ramos Padilla, luego de que su defensa depositara 400 millones de pesos de fianza y argumentara razones de salud y edad avanzada.
Durante 379 días, Alperovich permaneció alojado en un pabellón exclusivo para condenados por delitos sexuales. Ahora, vivirá en el mismo inmueble porteño donde, según el fallo judicial, se produjeron dos de los nueve abusos sexuales que sufrió su sobrina segunda y ex colaboradora.
Una decisión judicial que genera controversia
La resolución del juez Ramos Padilla se basó en informes médicos presentados por la defensa, que señalaban que Alperovich —de 70 años— requiere atención especializada no disponible en el ámbito penitenciario. Sin embargo, los profesionales de salud del penal aseguraban que podía seguir detenido sin inconvenientes.
El magistrado también consideró su edad avanzada como un factor contemplado por la ley para otorgar prisión domiciliaria en casos donde existan condiciones médicas complejas. Otro argumento de la defensa fue que no existe riesgo de fuga ni posibilidad de entorpecer la causa, dado que el juicio ya fue realizado y la sentencia está en revisión.

Bajo control y con severas restricciones
La prisión domiciliaria de Alperovich no es libre ni indefinida:
-Está obligado a portar una tobillera electrónica que permite su monitoreo permanente.
-Debió entregar su pasaporte como medida para evitar un posible intento de fuga.
-Tiene prohibido salir del domicilio salvo con permiso judicial específico para turnos médicos.
-No puede tener contacto con la víctima ni con testigos de la causa.
El juez fue categórico al advertir que la domiciliaria no es un privilegio: “La prisión domiciliaria no es un beneficio excepcional ni un acto de clemencia, sino una herramienta legal que se aplica bajo condiciones muy específicas”, sostuvo Ramos Padilla, y agregó: “Espero que Alperovich comprenda que el poder y el dinero no alcanzan para garantizar impunidad”.

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