Tucumán y el café una oportunidad real
Volvemos sobre el café tucumano porque consideró un tema muy importante para el desarrollo productivo de nuestra provincia de cara al futuro.
- Volanta: Por Rafael Bulacio
La visita de un grupo de expertos colombianos provenientes del país que es, quizá, el gran sinónimo mundial de café de calidad dejó una conclusión sorprendente: Tucumán puede transformarse en un nuevo polo de producción cafetera. No es una frase ligera. Es un diagnóstico técnico que proviene de especialistas acostumbrados a evaluar terroirs complejos, microclimas desafiantes y suelos que deben responder a exigencias estrictas para que el café prospere.
Los colombianos recorrieron plantaciones experimentales, viveros, centros de investigación y zonas con potencial en las yungas tucumanas. Se reunieron con productores, emprendedores y el IDEP. Y lo que vieron, según ellos mismos, “ofrece una extraordinaria oportunidad”.
Tucumán tiene algo que pocas provincias argentinas poseen: una montaña húmeda, de nieblas constantes, con altitudes escalonadas entre los 600 y los 1.500 metros, condiciones similares a regiones cafeteras de Colombia, El Salvador o Costa Rica. Ese microclima no es una casualidad: es una combinación de la selva tucumano-oranense, las laderas de la Sierra de San Javier y el pedemonte de las yungas.
Los expertos señalaron que el café arábigo, de mayor calidad y valor internacional, podría adaptarse con notable éxito, especialmente en áreas donde las heladas son escasas y el régimen de lluvias acompaña.
Si bien Tucumán tiene tradición azucarera, citrícola, y hortícola, el café representa una diversificación estratégica. No es un reemplazo, es un complemento de altísimo valor agregado.
Los especialistas colombianos destacaron tres puntos clave:
Calidad potencial del grano: la altitud y la humedad podrían permitir perfiles sensoriales únicos, aptos para cafés especiales.
Posibilidad de pequeñas fincas familiares: ideal para economías regionales que buscan alternativas rentables y sostenibles.
Integración con la industria local de alimentos y turismo: el café tiene, además de valor agrícola, un enorme potencial como marca territorial: “Café de Tucumán” es, de por sí, una novedad atractiva para el mercado interno e internacional.
El trabajo de instituciones locales, como la Estación Experimental Obispo Colombres, y de viveros especializados, fue otro punto que sorprendió a los visitantes. La combinación de investigación aplicada, semillas adaptadas y manejo agronómico moderno le da a Tucumán una base científica que otras regiones emergentes no siempre poseen.


Seguinos en Google News 
