Trump genera un tsunami comercial global
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, generó un tsunami comercial que abarca el mundo entero al anunciar nuevos aranceles recíprocos para igualar las barreras comerciales y fiscales que otros países imponen a Estados Unidos.

Trump bautizó al 2 de abril como el “Dia de la liberación” pero es difícil pensar que tras esta guerra comercial que el mandatario norteamericano genera, EE. UU. no sufra también sus consecuencias.
Las medidas arancelarias dispuestas por Trump incluyen gravámenes de un mínimo del 10% a todas las importaciones a Estados Unidos y que afectan a la mayoría de los países de América Latina. Se aplicarán en dos fases: este viernes 5 de abril entrará en vigor el arancel mínimo del 10% y el 9 de abril los específicos a países.
La suba arancelaria, generará una guerra comercial entre Estados Unidos y las economías más poderosas del planeta: China, Unión Europea, Japón, India, Brasil, Canadá y México. Estas naciones responderán aumentando sus barreras aduaneras lo que implicará de hecho un escenario global muy oscuro.
Argentina quedó entre los países que pagarán sólo un 10 %, el mínimo para todos los productos que ingresen a EE. UU.. Pero este piso es muy superior a lo que pagan diversas exportaciones argentinas en la actualidad, lo que pone en duda la sostenibilidad de venta de esos productos.
Días antes de este anuncio Trump avisó “Recuerden, no hay aranceles si fabrican su producto aquí, si lo fabrican en Estados Unidos”
El consumidor estadounidense antes de este anuncio, era beneficiado por una política comercial abierta, lo que redundaba en una mejor calidad de vida y una inflación muy baja. Tras este cambio radical en la política comercial de EEUU, se prevé una suba generalizada de todos los productos que EEUU tiene necesariamente que importar y un incremento importante de la inflación.
El presidente Javier Milei intentará aprovechar su alianza estratégica con Trump para negociar excepciones a los aranceles anunciados. Sin embargo, esa negociación no será fácil. Un argumento muy fuerte que puede utilizar Milei, durante la reunión informal que mantendrá con Trump en Mar -a- Lago es que nuestro país tiene déficit en la balanza comercial con Estados Unidos.
El planeta se benefició durante mucho tiempo del libre comercio. Bien sabemos que el libre comercio significa un aumento de exportaciones e importaciones, que estimula la competitividad y la innovación, que incrementa la disponibilidad de bienes y servicios, que favorece el crecimiento económico, que beneficia al conjunto de la sociedad, que reduce la pobreza y aumenta las oportunidades económicas. Que EE UU, la primera economía del planeta se cierre al mundo, es una muy mala noticia para todos.
No sabemos que destino correrá el Tratado de Libre comercio que Milei elucubra con los EE. UU. Canadá y México que tienen con EE. UU. un tratado similar (T-MEC), están siendo castigados con mucho rigor por esta nueva política arancelaria que está llevando a cabo Trump.