Gobernar no es resistir, es construir poder legítimo sumando voluntades
Las derrotas recientes del oficialismo en la Cámara de Diputados, aun cuando logró que se apruebe el presupuesto en general, perdió frente a artículos sensibles vinculados a la salud y al financiamiento universitario.
- Volanta: Por Rafael Bulacio
El asunto dejó una señal inquietante: una evidente falta de pericia política en el Congreso. No alcanza con evitar lo peor cuando se gobierna; gobernar exige construir mayorías estables, previsibles y responsables.
Lo que resulta difícil de comprender es por qué el presidente Javier Milei parece conformarse con ser primera minoría, cuando el escenario político ofrece una alternativa clara y viable: convertirse en mayoría. Esa mayoría es posible mediante una alianza firme, explícita y duradera con el PRO y otras fuerzas afines que, aun con matices, comparten un rumbo general de orden fiscal, modernización del Estado y respeto por la institucionalidad.
La política no es un ejercicio de pureza ideológica ni una competencia de resistencia testimonial. Es el arte de transformar ideas en leyes, y para eso hacen falta votos. Persistir en la lógica de la minoría orgullosa puede servir para sostener un discurso épico, pero no sirve para gobernar un país en crisis estructural.
Cada derrota parlamentaria no solo desgasta al Ejecutivo, erosiona la credibilidad del programa de gobierno, genera incertidumbre y refuerza la sensación de improvisación. El Congreso no es un obstáculo externo, es el ámbito natural de la democracia representativa. Ignorarlo o subestimarlo es un error estratégico.
Si el presidente realmente aspira a reformas profundas y duraderas, el camino no es la confrontación permanente ni el aislamiento, sino la construcción política. Una alianza sólida no implica renunciar a principios; implica entender que, sin mayorías, los principios se diluyen en derrotas.
Gobernar no es resistir. Gobernar es construir poder legítimo, sumar voluntades y transformar convicciones en políticas públicas. Persistir en la minoría puede ser una elección ideológica; convertirse en mayoría es una obligación de gobierno.


Seguinos en Google News 
